Nacida en 2011 con el impulso de Cáritas Tàrrega y la donación de una vecina, Cartaes tiene una doble misión: fomentar una economía circular real y ofrecer segundas oportunidades laborales a quienes el mercado ha dejado atrás. Durante un máximo de tres años, los trabajadores reciben formación, acompañamiento y apoyo para reincorporarse al mercado laboral ordinario.
“Hemos demostrado que otra manera de hacer empresa es posible”, resume Coma. Cartaes ha crecido hasta contar con más de 35 contratos de inserción y un equipo de 11 personas de estructura.
El equilibrio entre la sostenibilidad económica y el impacto social es, según su fundadora, la clave del proyecto. Gracias a su labor, Cartaes ha contribuido no solo a reducir la huella ambiental, sino también a fortalecer la cohesión social y la inclusión laboral en el territorio.