Proyectos Extraordinarios nació durante la pandemia, como evolución natural de Formación Senegal, la ONG de desarrollo que Zamorano ya lideraba. Lo que funcionaba en África (ofrecer formación y trabajo digno a mujeres alejadas del mercado laboral) podía replicarse en España. Proyectos Extraordinarios trasladó ese modelo a Valencia, combinando inserción profesional con una propuesta medioambiental concreta: tomar materiales que las empresas ya no necesitan y convertirlos en productos de merchandising, packaging o regalo corporativo.
Sus clientes son empresas e instituciones comprometidas con la sostenibilidad que quieren dar una segunda vida a sus materiales sin generar residuos. El impacto, en este modelo, es doble: medioambiental y social.
"El 100 % de los beneficios se destina a proyectos de acción social. Pusimos esta empresa en marcha para realizar acción social. Cada vez hay más personas que entienden que el éxito empresarial no solo debe medirse por dividendos, sino también por proyectos de transformación", explica Zamorano.











