La Salamandre es una aventura que comenzó con un simple fanzine cuando Julien Perrot solo tenía 11 años. « El objetivo era reconectar a las personas con el mundo vivo, con las plantas, los pájaros, los árboles, los insectos, con toda la vida que podía observar cuando era niño ».
Cuarenta y dos años después, La Salamandre es una editorial independiente, sin fines de lucro, que produce diferentes contenidos para aprender, descubrir y amar la naturaleza. Publica 3 revistas : la revista Salamandre para adultos, La Petite Salamandre para niños de 4 a 7 años y La Salamandre Junior para niños de 8 a 12 años.
En ellas se encuentran todo tipo de secciones prácticas para poder observar animales, utilizar plantas silvestres, noticias sobre la naturaleza, grandes reportajes sobre un animal en particular, una planta o un hábitat natural, una tira cómica, una investigación. Las revistas para niños también ofrecen juegos, acertijos, actividades, recetas y cuestionarios.
La Salamandre también publica cada año una docena de libros, incluidos guías de campo y ensayos, y ofrece una plataforma de documentales sobre la naturaleza en línea, Salamandre TV. Julien Perrot también dirige un canal de YouTube, La Minute Nature.
Entonces, ¿por qué invitar a frecuentar la naturaleza? Primero, tiene la virtud de darnos energía positiva. « Es beneficioso para nuestra mente, calma nuestra presión arterial, libera un cóctel de hormonas que nos relajan. También nos hace ralentizar en un mundo que va cada vez más rápido », precisa Julien Perrot.
« También es recordar a las personas que la naturaleza está ahí a su alrededor y que pueden ir a ella. También es cuidar de uno mismo y darse la fuerza y los recursos para comprometerse después ».
Frequentar la naturaleza también significa tomar conciencia de los lazos de interdependencia que todos mantenemos con el conjunto del mundo vivo.
« Intentamos con mucha alegría transmitir nuestro amor por el mundo vivo. Y hacerlo, y es muy importante hoy, de una manera realmente positiva. Porque necesitamos belleza, luz, esperanza y relatos que nos motiven a cambiar el mundo », concluye Julien Perrot.











