Moda Re está formada por 50 empresas de inserción y gestiona anualmente casi 51 millones de kilos de ropa (el 42% de todo el textil que se separa en España) a través de 9.000 contenedores y cuatro plantas de clasificación. Más del 60% de sus 1.600 trabajadores se encuentran en situación de alta vulnerabilidad.
En Moda Re, la ropa recogida se clasifica y, si tiene dignidad suficiente para volver a usarse, se deriva a sus 190 puntos de venta; si no, se busca reciclarla o valorizarla energéticamente. Pero esos 51 millones de kilos representan solo el 13% de lo que se tira. "El 87% termina en vertedero. Estamos hablando de entre 800 y 1.000 millones de kilos al año, el equivalente a entre 20 y 25 kilos por persona", explica Paniagua.
La nueva obligación de recogida selectiva de textil en todos los municipios españoles, en vigor desde enero de 2025, es una oportunidad, pero también entraña riesgos: que la regulación no contemple el papel que ya juegan las organizaciones sociales, que llevan más del 60% del mercado actual, o que no haya soluciones industriales suficientes para gestionar los volúmenes que se avecinan.











