“Actualmente, no tenemos una definición, a nivel europeo, de lo que es el greenwashing en el sector financiero” precisa France Vassaux, abogada asociada en el gabinete Simmons & Simmons. Desde los años 80, este término se ha utilizado, a veces erróneamente, para denunciar “la utilización engañosa de argumentos que afirman buenas prácticas ecológicas, en operaciones de marketing o comunicación” (Le Larousse).
Esto se explica en parte porque el “marco regulatorio de lo que es la finanza sostenible es algo muy reciente” afirma la abogada, precisando que “el primer texto publicado sobre finanzas sostenibles data de noviembre de 2019 y entró en vigor el 10 de marzo de 2021”.
Hasta la fecha, “el « greenwashing » es, en la mayoría de los casos, el hecho de avanzar información (...) que no corresponde a la realidad”.
Sin embargo, se prevén sanciones que van de “20.000 euros por persona física y hasta 100.000 euros por persona jurídica” !
Para evitar ser acusadas de greenwashing, las empresas deben probar su compromiso y despejar todas las dudas: “Cuanto más me comprometo en un camino donde quiero ser lo más exigente posible en materia de ESG (...) más debo ser transparente, más debo proporcionar información” concluye France Vassaux, afirmando que aunque todo esto aún es reciente, las cosas avanzan con el objetivo de regular el greenwashing.
Si desea profundizar sus conocimientos sobre este tema: https://www.airzen.fr/greenwashing-comment-redonner-confiance-dans-les-entreprises/











