Hace diez años, Jean Guo funda la asociación Konexio. Su constatación inicial: el digital se convierte en un factor de exclusión, cuando se pensaba que favorecería la inserción. Hoy en día, muchas personas aún no dominan las herramientas indispensables para los trámites administrativos, la toma de citas médicas o la búsqueda de empleo. « Cuanto más frágil eres, más te afecta », subraya Flavie Deprez. Para acompañarlos, Konexio ofrece formaciones accesibles, en un marco benevolente, sin juicios.
La asociación se dirige a públicos variados, desde jóvenes en dificultad de inserción hasta personas que desean adquirir las bases de la informática o familiarizarse con herramientas profesionales como Excel, Canva o la inteligencia artificial (IA). Trabaja especialmente con asociaciones y misiones locales y propone talleres en lugares cotidianos. En 10 años, 17 000 personas han sido formadas, de las cuales el 56 % son mujeres.
Más allá de las competencias técnicas, el desafío es permitir que cada uno retome el control de su vida. No disponer de una dirección de correo electrónico personal o no saber utilizar las herramientas digitales puede limitar la autonomía, el acceso a derechos y las perspectivas profesionales. « Sentirse cómodo con tus herramientas, ya sean de la vida cotidiana o del trabajo, eso es importante », recuerda Flavie Deprez.
En un momento en que la inteligencia artificial transforma el mundo laboral, Konexio quiere dar a cada uno los medios para comprender estas evoluciones en lugar de sufrirlas. Detrás del aprendizaje de un software o el descubrimiento de una nueva herramienta, también hay la posibilidad de recuperar la confianza en uno mismo y proyectarse hacia el futuro.
« Es un medio para retomar el poder sobre su vida, la confianza, tener derechos, autonomía e independencia », concluye Flavie Deprez.











