Según estimaciones, entre el 15 y el 20 % de la población mundial presenta alguna forma de neurodiversidad. Esto incluye, entre otros, los trastornos del espectro autista, el trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDAH) y los trastornos DYS. Sin embargo, a pesar de su presencia en todos los sectores, las personas afectadas siguen siendo en gran medida invisibles en el mundo laboral.
« Ser neurodiverso es desenvolverse en un mundo que no ha sido pensado para nuestro funcionamiento. Muy a menudo, pasamos nuestro tiempo adaptándonos a códigos que no son los nuestros para parecer lo más “normales” posible », explica Mara Staub. Esta adaptación constante, a menudo llamada « masking », consiste en aprender y reproducir los comportamientos socialmente esperados para evitar juicios o la exclusión. Un esfuerzo diario que moviliza una energía considerable.
Frente a este hecho, Autypik nació con una doble ambición: facilitar el acceso al empleo de las personas neurodiversas y ayudar a las empresas a crear entornos de trabajo más inclusivos.
La empresa acompaña hoy a más de 35 organizaciones a través de acciones de sensibilización, formaciones destinadas a recursos humanos y gerentes, así como talleres que permiten revisar ciertos procesos internos.
« El primer paso consiste en deconstruir las ideas preconcebidas. Muchas empresas ya tienen colaboradores neurodiversos en sus equipos, pero estas personas no siempre se atreven a hablar por miedo a ser estigmatizadas o incomprendidas », subraya la fundadora. Para Mara Staub, la neuro-inclusión no debe limitarse a algunos ajustes individuales. Debe pasar, ante todo, por una evolución global de las prácticas de gestión y organización. Horarios más flexibles, procesos mejor documentados, comunicación más explícita o adaptación de los métodos de trabajo: todos estos cambios benefician no solo a las personas neurodiversas, sino a todos los empleados.
« Todo lo que implementamos para incluir mejor a los neurodiversos mejora en realidad el funcionamiento de toda la empresa. A menudo observamos una mejor comunicación, mayor bienestar en el trabajo y una eficacia colectiva reforzada », afirma.
El corazón de la actividad de Autypik también se basa en su plataforma de reclutamiento. Esta ofrece un enfoque diferente a los métodos tradicionales, a menudo considerados demasiado centrados en los códigos sociales y las habilidades interpersonales. Las ofertas de empleo se presentan de manera más detallada y explícita, mientras que los candidatos pueden resaltar sus habilidades, necesidades y modos de funcionamiento sin tener que pasar necesariamente por los formatos habituales del CV y la entrevista clásica.
Para acelerar el cambio a mayor escala, Autypik también ha lanzado Autypik Inclusion, el primer fondo de dotación dedicado a la neuro-inclusión en el mundo laboral. El objetivo es financiar herramientas pedagógicas, acciones de sensibilización y dispositivos de accesibilidad destinados al mayor número posible de personas.
« La neuro-inclusión avanza en el debate público, pero ahora hay que hacerla concreta y accesible. Algunas herramientas deben considerarse bienes de interés general y no depender únicamente de los recursos financieros de las empresas », concluye Mara Staub.











