La asociación la maison de Jeanne se ha dirigido intencionadamente a un público de jóvenes mamás de entre 18 y 26 años, con un solo hijo. Mujeres jóvenes con potencial pero que "han tenido un hijo demasiado pronto", aún no demasiado marcadas por la vida.
Se trata de hacer las maletas, aprender a vivir en lugar de sobrevivir y poder proyectarse hacia el futuro. “Luchar contra la autocensura y el autosabotaje es lo más difícil de nuestro trabajo, es en lo que más nos cuesta”, precisa Céline Souakria.
Poco a poco, la confianza toma el control y cuando dejan la casa, estas jóvenes mujeres consiguen trabajos elegidos y no impuestos. “En una familia, se necesitan 6 generaciones para salir de la precariedad, así que les damos un pequeño empujón”, explica la fundadora.
También se lleva a cabo un trabajo en torno a la parentalidad. “Algunas están enojadas por ser mamás. Hay que apaciguar la relación, hacer que se establezca el vínculo de apego”.
“Sigo convencida de que todos tenemos derecho a un hermoso futuro, es realmente algo en lo que creo, es mi compromiso. Todos tenemos un potencial”, se entusiasma Céline.
La maison de Jeanne también es una microguardería con horarios atípicos, que atiende a 25 familias, y se distribuyen 200 kits cada mes a hombres, mujeres y niños, en el marco de la lucha contra la precariedad higiénica.











