Hoy en día, solo el 2 % de los presupuestos totales de las fundaciones y fondos de dotación se destinan a proyectos democráticos, anuncia Taoufik Vallipuram. “Esta cifra muestra que hoy en día, estos no están a la altura del desafío democrático. Estamos convencidos de que pueden desempeñar su papel, pero también todos los actores empresariales de nuestro país, para revitalizar la democracia”.
El Fonds pour la Démocratie se ocupa de cuestiones que tocan tanto el acceso a información independiente y verificada, la protección de los derechos de todas y todos, como el fortalecimiento del poder de acción de las ciudadanas y ciudadanos, y en particular de las personas que están más alejadas o más marginadas de la esfera pública.
El Fonds pour la Démocratie también tiene como objetivo poner de relieve otra forma de hacer filantropía, “estando mucho más en contacto con las organizaciones, las asociaciones que llevan a cabo en el terreno proyectos que cimentan la democracia, revisando la modalidad de selección de proyectos, tratando de conocer mejor, a través de un trabajo de investigación, cómo funciona todo este campo”, precisa Taoufik Vallipuram.
“En un contexto que llama a la acción, el Fonds pour la Démocratie se ha lanzado para que las personas superen la etapa de la preocupación observadora y avancen hacia la acción coordinada y colectiva”, explica por su parte Mathilde Rivoire.
"Hoy en día, y realmente es una fuente de esperanza, hay muchas personas que están comprometidas con el estado de derecho, la protección de los derechos de las minorías y la lucha contra la discriminación, que quieren oponerse a la propagación de discursos de odio que pueden generalizarse, banalizarse, que consideran que la democracia es un bien de interés general valioso y que es responsabilidad de todos involucrarse en esta temática”, concluye Mathilde Rivoire.











