Nacida tras la crisis del Covid-19, la asociación 1CabasPour1Étudiant responde a problemáticas cada vez más apremiantes para los jóvenes y sus familias, como la inflación, la lejanía del hogar familiar o la necesidad de compaginar estudios y trabajo. « Conectamos en una misma ciudad a un padrino o madrina con un estudiante en dificultad. El papel de los padrinos es proporcionar regularmente bolsas de comida y, sobre todo, crear con los jóvenes un vínculo humano, un fuerte lazo social », explica Marion Dolisy Galzy.
Porque esta precariedad también tiene consecuencias en el éxito académico. « Muchos jóvenes trabajan más de 12 horas a la semana y más de 12 horas, el riesgo de fracaso aumenta en un 40 %. Aquí estamos ante un verdadero tema de igualdad de oportunidades. », insiste.
Los apadrinamientos se organizan según el único criterio de la proximidad geográfica. Compras, comidas, salidas o simples intercambios permiten a los estudiantes romper su aislamiento. « Somos los únicos en Francia que ofrecemos este apadrinamiento solidario de proximidad con tanto la comida del cuerpo como la del corazón. »
En cinco años, más de 7,000 estudiantes han sido acompañados en una cincuentena de municipios. « Buscamos en todas las ciudades universitarias de Francia nuevos padrinos y madrinas para acompañar a los estudiantes que se están inscribiendo actualmente en gran número en nuestra asociación », anima Marion Dolisy Galzy.











