Según la Fondation de France, una de cada cuatro mujeres sufre de aislamiento en Francia, a menudo más intensamente que los hombres. Este sentimiento de soledad puede surgir cuando los lazos sociales se rompen: tras un divorcio, una viudez, un burnout, un problema de salud, o una transición de vida difícil como la salida de los hijos o una mudanza. Se puede vivir rodeada, pero sentirse sola.
Providenti'elles ofrece un espacio para reconstruirse: las mujeres encuentran allí un café, un jardín, actividades y talleres para desarrollar sus habilidades. Estas casas acogen a todas las mujeres, independientemente de su trayectoria, en torno a temas como el empleo, el bienestar, la convivialidad o la prevención de la salud.
“Son cuidados de seguimiento para recuperar la energía de vivir”, explica Anne Huc. “Una forma innovadora de salir más fuerte y volver a encontrar el camino tras una ruptura en la vida.”











