¡Si no puedes ir a un museo, sabes que el museo puede venir directamente a ti! Este es el concepto innovador de MUMO, un museo móvil creado por Ingrid Brochard en 2011, con el fin de hacer accesible el arte moderno y contemporáneo a quienes están alejados de él.
Inicialmente destinado a “públicos provenientes del medio rural o de los barrios prioritarios de las ciudades”, explica Clémence Renaud, este camión-galería ya ha circulado por varios países de Europa y África. En 2017 nació un segundo museo itinerante que presenta obras de los Fondos regionales de arte contemporáneo (Los Fracs).
Laure Forlay es responsable del servicio de públicos en Frac Auvergne, socio de MUMO desde hace varios años: “Elijo de nuestra colección de cerca de 1000 obras, con una temática que imagino. El año pasado, era la cuestión de la luz que quería abordar, por ejemplo”. Los artistas expuestos pueden ser conocidos por el gran público o emergentes, nacionales e internacionales.
MUMO se dirige regularmente a los niños para quienes el arte no es una evidencia. Las exposiciones son inmersivas y lúdicas: “Tener acceso al arte es abrir un nuevo posible” afirma Clémence. “Abrir todas las posibilidades a los niños” puede, según ella, “provocar una forma de apertura” e incluso “una futura carrera”.











