“Es una tecnología totalmente digital que está disponible a partir de una simple resonancia magnética del cerebro y que, gracias a un aprendizaje específico, será capaz de asistir y aconsejar al neurocirujano en el quirófano mientras coloca un marcapasos en el cerebro, que es una de las técnicas de neuromodulación, para saber dónde exactamente y cómo tratar al paciente, que padece una forma severa de Parkinson o de temblores esenciales”, explica David Caumartin.
Una operación así simplificada, con una duración reducida a 2 horas, es decir, 3 a 4 veces menos que antes, y que requería “el equivalente a un equipo de fútbol en la sala de operaciones”, cuando con RebrAIn tres personas son suficientes: el neurocirujano, un enfermero o enfermera de quirófano y un asistente o asistente.
La idea es construir un modelo matemático de más de dos puntos de coordenadas de referencia del cerebro para evaluar el óptimo de la neuromodulación. Así, ahora es un referente de 18 dimensiones por hemisferio, que reconocerá y marcará un cerebro de manera única a partir de una simple imagen morfológica muy clásica que casi no cuesta nada al hospital, la resonancia magnética.
La herramienta podrá así predecir con una precisión inframilimétrica dónde exactamente colocar los electrodos para operar la neuromodulación.
RebrAIn ya ha permitido a decenas de pacientes beneficiarse de esta tecnología, tras 10 años de investigación clínica, y solo 4 años de existencia. De una veintena hoy, la empresa espera implantarse en 300 sitios en el mundo en los próximos 5 años.
“Esperamos y deseamos realmente que nuestra innovación permita diseminar la innovación más allá de los centros expertos”, se entusiasma David Caumartin. “Vemos los beneficios de la inteligencia artificial. Nos hemos centrado en la enfermedad de Parkinson y los temblores esenciales. Pero estamos en fase de estudio y discusiones para ver cómo nuestra tecnología podría aplicarse en el marco de trastornos obsesivo-compulsivos, epilepsia, depresión o adicción. Para nosotros, es un camino magnífico que abarcará todas las patologías del cerebro para las cuales la neuromodulación es una tecnología posible, y el mundo realmente lo necesita”.











