Creada hace más de 50 años, la asociación France terre d'asile apoya a los solicitantes de asilo y defiende el derecho de asilo en Francia. “Somos un operador con las manos en la masa”, imagina la antigua Ministra de Educación, que se convirtió en presidenta de la asociación hace dos años. “Para entender bien de qué hablamos, hay que partir del hecho de que nuestros estados han adherido a la Convención de Ginebra y se han comprometido a acoger a los solicitantes de asilo como un derecho fundamental”, precisa. Desde su creación en los años 70, France terre d'asile ha visto pasar “casi todas las oleadas de nuevos refugiados”. La asociación es ahora “una anciana” con “una forma de sabiduría” y “gran experiencia”.
Dispone de un centenar de alojamientos en toda Francia, gracias a los cuales acoge, aloja, proporciona ayuda administrativa y medios de integración para acompañar lo mejor posible a los solicitantes de asilo.
Una acción que, según Najat Vallaud-Belkacem, es vital para personas que han atravesado numerosas pruebas antes de poner un pie en suelo francés: “[Los solicitantes de asilo] llegan después de haber vivido meses, o más, en rutas salpicadas de violencia. Han vivido, por ejemplo, la trata de seres humanos, o en el caso de las mujeres, violencia sexual. Realmente, es una catástrofe. Llegan en un estado de salud física pero también mental extremadamente degradado.”
En la actualidad, en Francia hay aproximadamente 140,000 solicitantes de asilo. El 30% de estas solicitudes serán aceptadas y permitirán a estas personas obtener el estatus de refugiado.











