“Vamos a intervenir en lo que llamamos el pre-sentencial, es decir, antes del juicio”, explica Thomas Germain. “Hacemos investigaciones sociales reforzadas para los tribunales correccionales y también investigaciones de personalidad para los tribunales de Assises”. Se trata de verificar los elementos de vinculación social de la persona, su situación familiar, de salud y de alojamiento.
Una idea lanzada por el Vera Institute of Justice de Nueva York, y también por la voluntad de Robert Badinter de introducir en el código penal en Francia la noción de adaptabilidad de la pena. De hecho, cuanto más nos centramos en el entorno social de la persona, más pronunciamos una pena que será comprendida, que será útil, y por lo tanto que favorecerá la reinserción y la prevención de la reincidencia.
La APCARS, por Asociación de Política Criminal Aplicada y de Reinserción Social, también interviene en el post-sentencial, partiendo de la constatación de que después de la detención, también era necesario volver a trabajar el vínculo social de la persona, mediante un acompañamiento adecuado.
En los 5 años que siguen a una salida de detención, el 60 % de los exdetenidos reinciden. Cuando estos pasan por uno de los lugares de alojamiento de la asociación, esta tasa se convierte en inferior al 10 %.
Y luego, APCARS también ha constatado que el gran olvidado de la cadena penal era la víctima. La asociación se comprometió a acompañarla a través de una ayuda jurídica, social y psicológica, para permitirle retomar un camino de vida más apacible y sereno.
Finalmente, la asociación también ha adoptado la herramienta de justicia restaurativa, hace ya unos diez años, que permite hacer avanzar en paralelo a la víctima y al acusado, de manera concomitante. Un método que se muestra particularmente eficaz, tanto en términos de resiliencia para las víctimas, como de no reincidencia y de toma de conciencia para los autores.
“Vamos a restaurar posibilidades de apaciguamiento mediante un aporte mutuo de comprensión entre las personas que están involucradas en hechos de naturaleza delictiva o criminal”, precisa Ugo Picard.











