Ostara acompaña a las mujeres víctimas de todo tipo de violencias sexistas y sexuales, psicológicas, verbales, físicas, administrativas, económicas. Escuchándolas en primer lugar, y organizando talleres, así como sensibilización y formación para los profesionales, asistentes sociales, educadores especializados, estructuras de alojamiento de emergencia, para facilitar la orientación de las mujeres víctimas de violencia.
Ostara trabaja en colaboración con los CCAS, polos médico-sociales, centros de victimología, hospitales, asociaciones culturales.
La asociación también está convencida de que el lugar de trabajo, donde se pasa la mayor parte del día, es un lugar clave para detectar violencias, ya sean profesionales o que ocurren en la vida privada de las víctimas.
“Esperamos que nuestra acción con las mujeres permita una victimización menos prolongada, por lo tanto, un impacto menor en su salud, su trabajo, su vida privada”, explica Morgane Craye. “Con también un objetivo de defensa, de verdaderas propuestas ante nuestros representantes locales para, ¿por qué no?, cambiar las leyes, proponer nuevos servicios para las víctimas, nuevos derechos, cambiar toda una forma de pensar sobre las violencias, no como problemáticas individuales sino como sistémicas, donde todos y todas tenemos un papel que desempeñar, como testigos, como ciudadanos, como representantes”.











