Creado en 2019 tras la crisis de los Chalecos Amarillos, el colectivo Le Pacte du pouvoir de vivre nació de la constatación de que la transición ecológica no puede tener éxito sin abordar los desafíos sociales, y que es necesario fortalecer el diálogo entre los ciudadanos, las autoridades públicas y la sociedad civil. « Era necesario trabajar juntos para realmente conciliar la transición ecológica y la justicia social, el fin del mundo y el fin del mes », explica Amandine Lebreton.
El Pacte actúa a nivel nacional, pero también a través de una treintena de grupos locales. Fomenta el intercambio de experiencia entre sus miembros, formula propuestas durante las grandes citas electorales y organiza regularmente seminarios web abiertos a todos. « Los desafíos ecológicos y sociales requerirán que cada uno pueda salir de sus silos », subraya Amandine Lebreton.
La alianza busca así hacer emerger una cultura común entre organizaciones con misiones diferentes. « Para actuar, primero hay que conocerse y confiar. Lo que luego permite la acción colectiva. »
Según Amandine Lebreton, esta voz común refuerza el peso del cabildeo ante los decisores. « Intentamos mover líneas para que cada uno no esté solo en su cabildeo », concluye.











