La asociación Ricochets se centra ante todo en el acompañamiento de las personas alejadas del empleo, ya que además de trabajar en los diferentes sectores, los empleados son apoyados en problemáticas de salud, vivienda, movilidad, todo lo que puede representar un obstáculo para el empleo. “Ese es el corazón del oficio”, precisa Fabienne Raynaud. “Y los soportes no son más que pretextos para volver a poner un pie en el camino, porque nuestros empleados no necesariamente trabajarán después en los espacios verdes o en el textil, pero habrán recuperado hábitos de trabajo, habrán recuperado confianza en sí mismos, eso es lo importante”.
Con hasta 60 empleados en inserción y 10 empleados permanentes, la asociación creada en 1982 es ahora bien conocida en el territorio. Puede presumir de más del 60% de tasa de salida positiva, llegando hasta el 70% el año pasado.
Todas sus acciones tienen en común el respeto por el medio ambiente. "Estamos muy comprometidos con la preservación del medio ambiente, la economía social y solidaria, vivir con lo que tenemos”, insiste Fabienne Raynaud. “Así es como pensamos nuestra evolución”.
El objetivo es sacar lo mejor de los empleados en cada momento, valorarlos. “El ser humano es lo primero, nuestros empleados están en el centro de nuestras preocupaciones”, precisa la presidenta. “Este recorrido los reancla, los conecta al mercado laboral sostenible. No siempre en los mismos sectores, de hecho. Pero no importa, mientras encuentren un empleo en el que se desarrollen”.
Devolver la confianza, preocuparse por cada uno, avanzar a su ritmo, sin estar en la productividad pero con el gusto por el trabajo bien hecho, son los valores que promueve la asociación Ricochets. "Reivindico que las asociaciones de inserción permiten a cada uno recuperar la confianza y encontrar un marco de trabajo humano. Tomamos en cuenta las dificultades de cada uno. Es en eso que hacemos mover las líneas”.











