Una persona de cada 2 en Francia, según las últimas cifras del barómetro digital, enfrenta al menos un obstáculo que le impide utilizar plenamente el mundo digital e internet. Tres obstáculos entre los cuales la falta de competencias digitales, la falta de equipamiento y la falta de conexión.
Una persona de cada 4, o 8 millones de personas en el país, no posee ningún equipamiento digital, o este es demasiado viejo.
Temas que no solo afectan a los mayores, a diferencia de lo que se suele pensar, sino que realmente involucran a toda la población.
Ante este hecho, Emmaüs Connect propone soluciones: recargas prepagadas, que no requieren la posesión de una cuenta bancaria, tarjetas SIM o equipamientos de calidad, recolectados de empresas y colectividades, luego reacondicionados en estructuras de inserción y revendidos a tarifas solidarias.
La asociación también ofrece formación en el uso, de manera individual o colectiva, según los públicos, para apoyar el desarrollo de competencias digitales.
También se trata de crear conciencia y politizar un tema que no ha sido suficientemente abordado en la era de la digitalización total, donde cada gesto de nuestra vida cotidiana se realiza casi exclusivamente por internet. “Si decidimos desmaterializar, ¿quizás la sociedad tiene la responsabilidad de asegurarse de que cada uno pueda acceder a sus derechos, a nuestro sistema democrático?”, pregunta Victor Baysang-Michelin.











