“Nuestra manera de crear impacto es a través de los actores asociativos del emprendimiento, que desarrollan las competencias emprendedoras, desbloquean las ganas de emprender, acompañan a los emprendedores hacia el éxito de sus proyectos y a veces también cuando están en dificultad para que puedan recuperarse”, explica Thibault de Saint Simon.
Así que la Fondation Entreprendre acompaña todo este tejido asociativo del emprendimiento, para permitirle estructurarse, innovar y desarrollar su capacidad de acción.
Y el impacto en la sostenibilidad de los proyectos es colosal. De hecho, se observa una tasa de supervivencia del 70 al 95% a 5 años cuando los emprendedores son acompañados por actores asociativos financiados por la Fundación, mientras que no supera el 60% para los demás.
La idea es hacer del emprendimiento un palanca para actuar sobre tres grandes desafíos: la igualdad de oportunidades, la revitalización de los territorios y la utilidad que puede tener para la sociedad.
“Emprender, históricamente, es montar un modelo económico con un proyecto”, recuerda Thibault de Saint Simon. “Hoy en día, hay que ir más allá del mero modelo económico, sino también pronunciar su proyecto a la luz de los desafíos sociales, ambientales y, por lo tanto, poder acompañar la emergencia de emprendedores que sean a la vez resilientes económicamente, pero también contribuyentes a los desafíos de la sociedad”.
“Estamos convencidos de que el emprendimiento, cuando se hace de manera comprometida, sincera y auténtica, puede tener tanto un impacto, creando empleo. Pero también aportar servicios de proximidad, de vida. El emprendimiento puede ser lugares que creamos, con la llegada de un comercio, por ejemplo, por lo que produce encuentros. Y también es innovación, con nuevas soluciones que van a responder a necesidades que aún no están abordadas o mal abordadas”.
“Y por lo tanto, creo que la Fondation Entreprendre, a través de su acción, contribuye a hacer evolucionar las representaciones del emprendimiento, a hacer emerger un emprendimiento que sea fundamentalmente útil para la sociedad”, concluye Thibault de Saint Simon.











