“La bicicleta nos pareció importante en un momento en que estamos obligados a tomar medidas colectivas para favorecer la transición ecológica, para proponer una solución de movilidad sostenible que sea accesible para todos”, explica Maryline Robalo.
Además, la bicicleta siempre ha representado una herramienta de emancipación para las mujeres y sigue siéndolo. En cyclAvenir, recibimos a mujeres enviadas por actores del ámbito social y de la solidaridad, quienes, por razones relacionadas con su género, no han podido aprender a montar en bicicleta o han sido obligadas a dejarlo una vez alcanzada la pubertad.
La asociación propone un programa de acompañamiento llamado “En selle le vélo pour toutes", un trabajo de 7 meses. “El derecho a la movilidad es un medio para ejercer otros derechos y si queremos llevar a las personas hacia la formación y la inserción profesional, debemos darles los medios para desplazarse”, insiste Maryline Robalo.
Partimos de cero, aprendemos a montar en bicicleta, a encontrar el equilibrio, a frenar, a equiparnos adecuadamente. Luego pasamos al perfeccionamiento, con la conducción en condiciones reales, el aprendizaje del código de la carretera, de la calle, de los aspectos prácticos. Al final de 16 sesiones, todas las mujeres son capaces de montar en bicicleta solas. Finalmente, el ciclo de descubrimiento permite participar en un conjunto de visitas guiadas por París y su región, que favorecen la inclusión. Se les ofrecen bicicletas de reutilización a precios solidarios.
“Las acciones de nuestra asociación recuperan momentos que nuestros abuelos solían vivir, paseos en bicicleta los domingos en familia, entre amigos, entre enamorados, que nuestras generaciones e incluso las de nuestros padres han abandonado completamente en favor del coche”, cuenta la directora. “Hoy, por diversas razones, estamos volviendo a ello”.











