La red Môm’artre son lugares de acogida para niños de 4 a 11 años. “Vamos a buscar a los niños a la salida de la escuela y nos ocupamos de ellos hasta las 19:30”, explica Mona Hitti. “También ofrecemos ayuda con las tareas. Además, hay artistas que vienen a realizar proyectos con los niños en varias sesiones, con un tiempo de inauguración al final”.
Además, se llevan a cabo proyectos artísticos fuera de las paredes, en guarderías, escuelas y hasta en colegios. La práctica artística permite el desarrollo de habilidades blandas, las “soft skills”, que los niños de hoy necesitarán tanto mañana.
La red Môm’artre es, por último, un organismo de formación destinado a mejorar las competencias de los profesionales de la educación y la animación.
“Demostramos cada día que podemos vivir juntos”, insiste Mona Hitti. “Tenemos tanto a los hipsters del barrio que han puesto a sus hijos porque ven la calidad artística, como a familias orientadas por asistentes sociales, los programas de éxito educativo. Y toda esta gente se encuentra, padres e hijos que nunca se habrían conocido de otra manera. También es un vínculo social. Creamos lugares que no existen en esta forma, con esta diversidad social y con esta exigencia artística”.











