« El calentamiento global afecta primero a las poblaciones más vulnerables. Para nosotros, es imposible disociar la transición ecológica de la transición social », explica Claire Moreau.
Establecido desde 2017 en los barrios del norte de Marsella, Le Paysan Urbain acompaña a personas en inserción profesional a través de la producción de micro-brotes, vendidos a restauradores gastronómicos. Este apoyo económico también permite sensibilizar sobre la vida, el ciclo del agua, el compost y la biodiversidad.
La asociación también desarrolla un vivero de plantas locales, apoya la creación de jardines pedagógicos y mediterráneos con los habitantes y las escuelas, y lleva desde hace cuatro años una Escuela ETRE para dar a conocer a los jóvenes de 16 a 25 años los oficios de la transición ecológica.
Más allá de la inserción, Le Paysan Urbain acompaña a los habitantes en la vegetación de su barrio, la creación de islas de frescura y el desarrollo de espacios de convivencia, mientras ayuda a las colectividades a priorizar especies locales adaptadas al clima mediterráneo.
« Lo que buscamos es devolver el poder de actuar a los habitantes, darles los medios para mejorar concretamente sus condiciones de vida y hacer de la naturaleza un palanca de transformación de los barrios », concluye Claire Moreau.











