Las desigualdades salariales entre mujeres y hombres no son solo una cuestión ética, sino que constituyen un obstáculo para el rendimiento global de la empresa.
Los resultados de estudios recientes del INSEE demuestran que estas disparidades salariales impactan negativamente en la productividad, la dinámica de equipo, y también en la capacidad de las empresas para atraer y retener talento. Las desigualdades salariales contribuyen a crear un clima de descontento entre los empleados. Las mujeres que se sienten injustamente remuneradas en comparación con sus colegas masculinos expresan desmotivación, lo que lleva a una disminución del compromiso en el trabajo y una reducción de la productividad.
Marie Donzel se ha especializado en estos temas y asesora a numerosas empresas sobre su política de inclusión y en materia de igualdad profesional... Según ella, trabajar en una empresa que no cuestiona sus creencias sobre las diferencias entre mujeres y hombres no puede ser viable a largo plazo.
La adopción de políticas salariales equitativas se convierte en una necesidad para todas las empresas que buscan optimizar su productividad, fomentar la innovación y mantener una reputación positiva.
A lo largo de esta entrevista, nuestra invitada insiste en la importancia de considerar a estos empleados de manera justa para garantizar la sostenibilidad de su empresa.
Si desea profundizar sus conocimientos sobre este tema: https://www.airzen.fr/equite-et-egalite-au-travail/











