Una mujer realiza en promedio 7 idas y vueltas antes de abandonar definitivamente el hogar conyugal. Así que cuando es el momento adecuado, puede que ni siquiera lo sepa. Generalmente se va con lo estrictamente necesario.
Por eso Une voix pour elles propone ofrecerles ayuda logística que se manifiesta en mudanzas para recuperar sus efectos personales y los de sus hijos, para que estas mujeres no tengan que regresar al hogar conyugal y, por lo tanto, arriesgarse a quedarse allí.
Las mudanzas se realizan con la colaboración de otras asociaciones que apoyan a mujeres víctimas de violencia de pareja.
A veces, cuando no es posible recuperar las pertenencias, la asociación les proporciona kits personalizados de higiene, de puericultura, de ropa y de alimentos. También les encuentra muebles y electrodomésticos.
“Hemos identificado un eslabón perdido en el acompañamiento de las mujeres, que no existía antes de 2020, así que decidimos crearlo”, cuenta Loëtitia Mas.
Una reapropiación material que permite retomar el control de su vida. "Las mujeres víctimas de violencia de pareja creen que no son capaces de nada sin su pareja o esposo. Así se dan cuenta de que sí lo son. Eso permite tener un nuevo impulso”, precisa la fundadora de Une voix pour elles.
“Apoyar a la víctima, que el autor vea concretamente que ella está acompañada, respaldada, también permite que la vergüenza cambie de bando. Es una señal fuerte”, concluye Loëtitia Mas.











