La asociación SAVE interviene en términos de asesoramiento y acompañamiento, sobre todas las problemáticas que puede encontrar una víctima de violencia, jurídicas, psicológicas, médicas.
En el ámbito jurídico, esto puede ser ayudar a presentar una denuncia, acompañar físicamente a la comisaría o a la gendarmería, e incluso durante las audiencias.
A nivel psicológico, la asociación ofrece entrevistas individuales, grupos de palabra, mediaciones terapéuticas, hipnosis, sofrología, EMDR, arteterapia, equinoterapia, talleres de escritura, cuentos.
También está el aspecto social, que consiste en ayudarles a huir de su hogar, mudarse, y retomar un empleo.
O el aspecto médico, es decir, el acompañamiento a un médico para obtener un certificado médico para trámites judiciales que reconozcan las violencias sufridas.
Sin olvidar un componente de prevención en las escuelas, empresas, con profesionales de la salud, bomberos, policía, gendarmería, fiscalía, prefectura y hospitales. También se trata de hacer llegar todo lo que las víctimas van señalando, tanto los aspectos positivos como aquellos que deben mejorar en su atención.
Dificultades que a veces se amplifican cuando se vive en un municipio rural, - la asociación SAVE interviene en una veintena de ellas – cuando se está geográficamente aislado sin medios de transporte. "Es también por eso que la asociación quiso estar presente en casi todo el departamento, pero sobre todo en el medio rural”, explica Marion Doyen. “Y gracias a los ayuntamientos que nos prestan amablemente locales, podemos acompañar mejor a estas víctimas donde se encuentran, cerca de sus casas o de su lugar de trabajo, en un lugar donde saben que pueden estar seguras”.
La especificidad de SAVE es apoyar a las víctimas en cada paso de su recorrido, no solo como consejeros, sino estando presentes físicamente en cada etapa. “Tener a alguien que les toma de la mano y les dice “vamos, lo haremos juntos!”, también les ayuda porque pueden sentirse completamente abrumadas, no saber por dónde empezar y, por lo tanto, dejarlo. Ayudarles a dar los primeros pasos, creo que es importante”.
Además, la asociación tiene la suerte de contar con voluntarios de todos los sectores. Abogados, juristas, trabajadores sociales, psicólogos están presentes en todo momento en un solo lugar y son fácilmente consultables, lo que aligera enormemente el recorrido.
Finalmente, la asociación trabaja con familias voluntarias que pueden acoger de urgencia a las víctimas, desde unos días hasta varias semanas, lo que permite encontrar una solución incluso cuando las plazas en alojamiento de emergencia o en hoteles escasean.











