Ticket for Change acompaña a quienes tienen una visión que desarrollar, proyectos que les importan, relacionados con la transición ecológica y social. Para ello, se dirigen a 4 públicos.
Los emprendedores de todas las edades que tienen una idea y ganas de pasar a la acción, y por lo tanto estarán mejor equipados para concretar este proyecto. También hay emprendedores experimentados, con un proyecto en curso de al menos 4 años de existencia, que necesitan cuidar de sí mismos, de su salud mental y recuperar la pasión dentro de su propio proyecto. Luego están las empresas, ya que la asociación está convencida de que el cambio también puede hacerse dentro de las organizaciones. Por lo tanto, interviene con los colaboradores y directivos.
Finalmente, se dirige a un público joven de 18 a 28 años, con un programa de 4 meses, especialmente dirigido a aquellos que no siempre tienen acceso a oportunidades, en particular las jóvenes, en áreas rurales o en barrios políticos de la ciudad, en situación de precariedad económica. “Es un público que enfrenta mucha autocensura, muchos obstáculos”, explica Laura Chateigner. Un programa que es gratuito gracias a una red de socios, mecenas y empresas que destinan una parte de su impuesto de aprendizaje.
"Más allá de acompañar un proyecto, acompañamos sobre todo a un portador o portadora de proyecto”, insiste Laura Chateigner. "Hay toda la parte de “herramientas” con metodologías relacionadas con el emprendimiento de impacto, pero también acompañamos al portador de proyecto a aprender a conocerse mejor, a definir las causas que le importan, la razón de su compromiso, a definir sus talentos, para poder luego apoyarse en ellos”.
"Los jóvenes necesitan particularmente sentido, sentirse útiles en un mundo que está en profunda crisis y en un contexto donde es muy complicado navegar en la incertidumbre del mañana”, explica Laura Chateigner. “Por eso necesitan pasar a la acción, comprometerse, y es por esta razón que acompañamos a esta generación”.
Un acompañamiento que se realiza mucho a través del colectivo, la ayuda mutua, para una generación que parece conocer más soledad que sus predecesores. “Hemos creado un programa en colectivo para que puedan trabajar con otras personas de la misma edad y apoyarse mutuamente”.
"Cuando veo el impacto que tiene en los participantes al final de un programa y lo que nos dicen, podemos hablar de un verdadero cambio a nivel individual”, explica Laura Chateigner. “No tenemos el objetivo de convertir a todos en emprendedores, pero en todo caso tenemos el objetivo de que puedan, con esta experiencia que habrán vivido, desarrollar esta postura emprendedora, esta confianza en sí mismos para permitirles realizar sus proyectos, sus sueños y ver un poco más allá de lo que quizás se les prometió o enseñó durante su infancia y adolescencia”.











