Fifty fifty acompaña a través de la práctica del ciclismo y la vela. Dos deportes que no han sido elegidos al azar. Son actividades que permiten desconectarse de su cuerpo. “La ventaja es que nos vamos a concentrar en un objeto”, explica Nathalie Grubac. “Además, el ciclismo y la vela no requieren de un nivel físico previo. Todo el mundo puede practicarlos sin estar en forma, y eso es a menudo el caso cuando se sale de una situación de violencia”.
Son deportes que también se benefician de simbolismos muy fuertes. Se “zarpan las amarras”, se “toma el timón” de su vida, se “pone distancia” con la vela. El ciclismo también es una herramienta formidable para volver a la autonomía, que aporta una verdadera competencia que permite, por ejemplo, encontrar un empleo, al tener un medio concreto para llegar cuando no se tiene el presupuesto para comprar un coche.
Hoy en día sabemos que el deporte es una herramienta de bienestar, físico pero también psicológico. “Me he construido a través del deporte”, cuenta la cofundadora de la asociación. “He atravesado pruebas y he aumentado ciertas capacidades, como la de recuperarme de mis fracasos y dificultades, a través del deporte. Es una herramienta poderosa e increíble para avanzar hacia un mejor bienestar y para modificar las cosas”.
La asociación también trabaja en torno a la diversidad. “Nos dijimos que también era necesario que hombres y mujeres se encontraran, así que pusimos la diversidad en el centro de nuestros desafíos y abogamos por más diversidad, especialmente en el ámbito deportivo”, concluye Nathalie Grubac.











