Como joven madre, Manon Sauter se enfrenta a la difícil tarea de encontrar un médico tras la caída en bicicleta de su hijo. “Se hizo un traumatismo dental y, aunque vivo en Montpellier, pasé más de 24 horas con un bebé, la boca ensangrentada y un diente roto, sin nadie que lo atendiera”, cuenta.
Ella va a tocar la puerta de urgencias. Le dicen que no es una urgencia, que debe encontrar un médico, pero ninguno está disponible. Solo dentistas, que le responden que no atienden a niños menores de 6 años. "Me di cuenta de la magnitud del problema de la salud pediátrica en Francia”, explica Manon Sauter.
Después de algunas investigaciones, descubre que el 87 % del territorio francés se considera un desierto médico pediátrico y que, en promedio, un padre tarda 3 semanas y 3 días en conseguir una cita para atender a su hijo.
Con este hallazgo, crea la aplicación Famille Santé, que permite orientar a los padres según los síntomas del niño hacia el recorrido de atención más adecuado, teniendo en cuenta su situación geográfica.
En unos pocos clics, se ingresará la edad del niño, si tiene fiebre, desde hace cuánto tiempo. Preguntas simples que permitirán al algoritmo determinar si los síntomas son alarmantes y redirigir directamente al 15 o al centro hospitalario más cercano según corresponda. De lo contrario, la plataforma organizará una teleconsulta instantánea con un pediatra.
“Nuestro objetivo es garantizar que entre el momento en que hay una conexión en la aplicación, las respuestas al cuestionario y el hecho de recibir su receta en el expediente médico del niño, no pasen más de 30 minutos”, precisa Manon Sauter.
En el 70% de los casos, la solicitud se resuelve mediante una consulta en línea, gracias a 20 médicos, 20 pediatras, que se turnan de lunes a domingo, de 8 a 22 horas. Un dispositivo complementado por una decena de especialistas, endocrinólogos, cardiólogos, que pueden continuar en el marco de la continuidad de la atención.
Si es necesaria una consulta presencial, el pediatra redirigirá al paciente hacia el recorrido de atención óptimo según los síntomas del niño, lo más cerca posible de su hogar, ya sea con un médico generalista, un pediatra, cuando los hay en ciertas zonas, una casa médica, una farmacia, un laboratorio, para asegurarse de que haya un relevo.
“Hacer que la medicina y la pediatría sean accesibles es un tema muy importante porque hoy en día trabajamos con territorios de 150,000 habitantes donde quedan 10 médicos generalistas que ni siquiera están toda la semana. Por lo tanto, la presencia médica es muy complicada. Y en pediatría, es un desierto. No tienen pediatras en su territorio”, explica Manon Sauter.
“Y además, queríamos sobre todo brindar tranquilidad a los padres. Queríamos facilitar la vida de todos”.











