Cantar ya es una terapia. La música ha acompañado a Emilie Caplier desde siempre. También fue ella quien la llevó a compartir su vida con un hombre que la golpeó durante 8 años. Hoy, es cantando que continúa sanando y ayudando a otras mujeres víctimas de violencia.
“Es una misión personal que me he fijado y una terapia, y para dejar una huella, para decir que las mujeres no están solas, darles el valor de actuar y decirles que se puede volver a levantarse”, precisa.
Fue también a través de la música que quiso impactar con un primer evento organizado por la joven asociación el pasado mes de noviembre, un gran espectáculo en Château-Thierry con la presencia de madrinas de elección: Fabienne Thibault, Nathalie Marquay, Sandrine Alexi. El dinero recaudado con el precio de las entradas permitió reunir fondos que permitirán a una psicóloga atender a 3 mujeres.
El objetivo es constituir un fondo para permitir actuar con urgencia para, por ejemplo, financiar la fianza de un apartamento para poner a una mujer a salvo o amueblar otro después de una mudanza, o financiar tratamientos. También se trata de acompañar y redirigir hacia organismos competentes.
“Debemos ayudar a los demás”, se anima Emilie Caplier. “Aunque seamos solo una pequeña gota de agua en un vasto océano, aunque solo podamos salvar a una o dos mujeres, esa será nuestra misión, que habremos llevado a cabo con el corazón”.











