Mientras finaliza una hermosa carrera como atleta, Laurence Fischer se dirige hacia misiones relacionadas con los valores del deporte y la educación a través del deporte, especialmente en Afganistán. En un encuentro con el Dr. Denis Mukwege, también conocido como “el hombre que repara a las mujeres”, viaja a la República Democrática del Congo, un país donde la violación se utiliza como arma de guerra. Descubre la primera casa holística de apoyo a mujeres víctimas de violencia, que ofrece un acompañamiento integral, social, jurídico y psicológico. Faltaba el trabajo sobre el cuerpo. Laurence propone poner a disposición de estas mujeres lo que conoce: el karate.
Se trata de un karate adaptado, no de autodefensa, sino que se aprende a redescubrir y reconectar el cuerpo a través del karate, así como de técnicas de yoga, meditación, anclaje y posturas. El eje central es el trabajo sobre el perineo. Durante una hora y media, las mujeres serán guiadas para recuperar progresivamente sus sensaciones.
Laurence Fischer regresa a Francia y crea Fight for dignity en 2017. A raíz de otro encuentro, integra su taller en La maison des femmes de Saint-Denis, una casa holística con el mismo modelo que en la RDC.
“Cuando dices taller de karate, inmediatamente pensamos en talleres de autodefensa, que finalmente estas mujeres aprenderán a defenderse y se convertirán en mujeres fuertes”, cuenta Sabine Salmon. “Es más bien un enfoque inverso, y aun así ellas volverán a ser mujeres fuertes y no mirarán al suelo, sino al frente.”











