En Francia, el nivel de educación financiera sigue siendo insuficiente. « Las evaluaciones internacionales nos puntúan 12,5 sobre 20, mientras que un nivel aceptable se situaría alrededor de 16 sobre 20 », anuncia Julidé Ninek.
Esta falta de formación puede tener consecuencias importantes. « Primera cosa, cuando no estás educado financieramente, dependes de los demás », subraya, mencionando los riesgos de malas decisiones financieras, estafas o incluso sobreendeudamiento en una sociedad que impulsa el consumo.
Para abordar este desafío, Moneykiiz desarrolla una aplicación lúdica destinada a niños a partir de 9 años y a sus padres. Ofrece contenidos sobre presupuesto, crédito, criptomonedas y consumo responsable, a través de videos, ejercicios y cuestionarios.
Para Julidé Ninek, la educación financiera también debe encontrar su lugar en la escuela. « Aprendemos a escribir, matemáticas, tecnología. La educación financiera estaba alejada del sistema escolar », recuerda, al tiempo que aplaude las iniciativas recientes que buscan generalizarla.
Más allá del aprendizaje de conceptos financieros, Moneykiiz busca actuar contra las desigualdades sociales. « El objetivo también es democratizar la educación financiera para permitir que todos accedan a lo que hoy en día aún se considera un privilegio social », concluye Julidé Ninek.











