La identidad de género es una causa adicional de discriminación y precarización de las personas. Es a partir de esta constatación y del hecho de que no existía ningún lugar de este tipo en la capital de las Galias, que Marie Villard y Lola Rouit decidieron crear La Toile. “Colocamos nuestra acción desde un punto de vista interseccional y sabemos que las precariedades se agravan debido a las identidades de género”.
La acogida se realiza, por tanto, en no mixto, para mujeres cisgénero, personas no binarias y transgénero. La idea es garantizar un lugar "seguro", relajante, donde cada persona pueda presentarse y hablar de sus problemáticas si lo desea, con una acogida incondicional y de calidad.
“Hacemos que se encuentren personas que no se habrían conocido sin nuestra asociación”, se entusiasma Marie Villard. “Lo que va a crear lazos bastante fuertes y intercambios bastante agradables. Es precisamente la riqueza de esos intercambios lo que hace que la asociación sea única. Tejemos lazos, por eso llamamos a la asociación La Toile”.
Un capullo, un lugar de referencia, que también aporta una ayuda concreta, un facilitador de inserción.











