"Siempre he estado apasionado por la fauna salvaje”, anuncia Gilles BenZerrouk. "Veía documentales sobre animales cuando era niño y quería ser veterinario”.
A lo largo de sus experiencias y viajes, pero también por la erosión progresiva de la biodiversidad que ha presenciado, decide pasar a la acción, a su nivel, por la naturaleza y la vida.
Al interactuar con guías naturalistas y animadores de naturaleza, se da cuenta de que estas personas apasionadas y fascinantes podrían ser un vector esencial para transmitir conocimientos sobre estos temas. Sin embargo, a menudo son poco visibles y están mal digitalizados.
Así, hace 5 años, decide crear EcoNature, para darles a conocer y facilitar la relación con el público en general y las empresas. Esto puede ser para descubrir el canto de los pájaros, el mundo de los insectos, las plantas silvestres, los árboles y saber hacer sostenibles en torno a la herboristería, aprender a cocinar con plantas, fabricar cosméticos naturales.
La idea también es reunir en un mismo lugar todas las experiencias de naturaleza y así facilitar los problemas de inscripción. Se ofrecen salidas de un día, talleres, y próximamente, proyectos participativos, que permitirán ayudar a asociaciones locales a reconfigurar ecosistemas, setos, estanques, praderas, de manera colectiva.
La plataforma recibe a numerosos particulares, familias, personas solas o jubiladas. “Es realmente intergeneracional”, explica Gilles BenZerrouk. “Esto crea una dinámica muy interesante, porque son colectivos donde todos hablan, intercambian, comparten, en los cuales el guía transmite mucha información y conocimientos, que además son maravillosos narradores”.
Numerosas entidades y empresas también ofrecen actividades a sus colaboradores gracias a la plataforma, lo que también permite llevar a cabo sensibilización a gran escala.
“Hablamos mucho sobre los desafíos ecológicos, los problemas del cambio climático. Son cosas que son muy abstractas y sobre las que nos sentimos impotentes. Por lo tanto, el cerebro se bloquea, no sabemos cómo actuar”, explica Gilles BenZerrouk.
"Mientras que en la relación con lo vivo, con la naturaleza, cuando vamos a tocar, sentir, descubrir. Pasamos inmediatamente a algo sensible, donde a menudo nos maravillamos. La idea es sembrar semillas a nivel individual, donde cada uno puede tomar conciencia de la importancia de la naturaleza y de la vida, de la cual formamos parte. Esto permite luego crear movimientos colectivos, asociaciones, para actuar en el terreno a su nivel”, concluye Gilles Ben Zerrouk.











