Para Alice Barbe, la creación de esta academia es una respuesta a la urgencia de los desafíos climáticos y sociales actuales. En 2021, quiso centrarse en estas personalidades comprometidas y atractivas que “ni siquiera saben que ya están haciendo política”.
Esta academia ofrece, con la ayuda de más de 100 formadores, 350 horas de clases distribuidas en tres días a la semana durante cinco meses. Una formación abierta a todos y todas cuyo reclutamiento se realiza por nominación.
Los participantes son seleccionados cada año por un jurado en base a 4 criterios: capacidad demostrada para movilizar a gran escala, compromiso con la justicia social, ambiental y democrática, voluntad de hacer crecer su compromiso político, y capacidad para encarnar la ética, la integridad y la empatía.
La idea detrás de esta escuela innovadora es reconciliar a los ciudadanos con la política y la democracia que “no deberían ser palabras feas, sino la base del contrato social (...) porque lo que más me preocupa hoy en el trabajo que hacemos es que solo escuchamos relatos que se posicionan “en contra” y no “a favor”, precisa la fundadora.
Desde sus inicios, hace casi cuatro años, los resultados ya están ahí: “un tercio de los participantes se lanzan de inmediato a la política de base” pero también hacen valer sus ideas a través de la escritura de un libro, o “haciendo abogacía, creando asociaciones o think tanks, por ejemplo”.
Si deseas profundizar tus conocimientos sobre este tema: https://www.airzen.fr/politique-quelles-differences-entre-les-generations/











