“Es importante comenzar lo antes posible, a menudo desde el colegio”, insiste Amandine Oudart. “También acompañamos a jóvenes de CM1/CM2 en el descubrimiento de la vida de la empresa o de su comuna. Pero nuestros programas pedagógicos de mini-empresas tienen un impacto extremadamente fuerte para los jóvenes que están en el liceo, porque es el momento clave de la vida de un adolescente que se orientará hacia una carrera, hacia un sector, y que comenzará a elegir un oficio o una vía profesional”.
La mini empresa es dar la oportunidad a un joven colegial de convertirse en empresario durante un año escolar, a una estudiante de liceo de convertirse en DRH, responsable de comunicación, encargada de producción. Es una verdadera aventura emprendedora que permitirá a todos estos jóvenes trabajar colectivamente en el marco de una clase e imaginar, desarrollar y comercializar un bien o un servicio, a lo largo de un año escolar.
Programas impulsados por la asociación Entreprendre pour Apprendre basados en las soft skills, estas competencias blandas que son la colaboración, la comunicación, la creatividad y sobre todo el autoconocimiento y la confianza en uno mismo.
Es una aventura colectiva para los jóvenes, pero también son mentores, colaboradores, empleados involucrados que vienen a clase varias veces al año para acompañar y entrenar a estos jóvenes en su programa de mini empresa. Profesionales formados y acompañados por la asociación.
“La mini-empresa es un programa extremadamente impactante para todas las partes interesadas, pero esencialmente para los jóvenes. Esto permite reactivar a ciertos jóvenes que quizás ya no encuentran sentido en la escuela”.
“La aplicación práctica de los conocimientos académicos en matemáticas, que permiten hacer un plan de negocios, en francés para trabajar un pitch, o en artes plásticas que permitirán hacer un logo, una comunicación, una marca, son saberes que son muy importantes para los jóvenes. Y se dan cuenta, al aprender haciendo, que es esencial para su futura vida profesional. Un gran número de alumnos se transforma”, concluye Amandine Oudart.











