La senología es una especialidad médica que se interesa en las patologías del seno. "Y yo soy senóloga en el sentido de que hago rehabilitación después del cáncer de seno”, precisa Gwenaëlle Landrieu. A través de su actividad, se da cuenta de que algunas mujeres enfrentan dificultades para continuar practicando un deporte durante y después de la enfermedad, por falta de recursos financieros.
Por eso, la asociación Phoenixea se propone proporcionarles una suscripción anual para la actividad física de su elección. De hecho, el cáncer precariza a mujeres en situaciones ya complejas. Aquellas que son empleadas pero no tienen un convenio colectivo ventajoso y que, por lo tanto, no podrán recibir las indemnizaciones diarias, a menudo en trabajos ya poco valorados. También encontramos mujeres que están en profesiones liberales. La mayoría a menudo tiene hijos. Sin contar que en el 60% de los casos, las mujeres que atraviesan un cáncer son abandonadas por sus parejas, quedándose solas a cargo del hogar. Al final, se estima que en los dos años que siguen al anuncio de un cáncer, aproximadamente el 50% de las mujeres perderán la mitad de sus ingresos.
Un estrés adicional que se suma al ya considerable, debido al anuncio de la enfermedad, y que no ayudará a enfrentar la situación. "Por eso recomendamos la actividad física”, explica Gwenaëlle Landrieu, “que permitirá disminuir la fatiga, pero también todos los dolores relacionados con los diferentes tratamientos”.
También ayudará a limitar las recaídas. Devuelve la moral y la confianza en uno mismo. Pero el deporte también permite dormir bien, desestresarse. La actividad física permite disminuir la inflamación, así como la glucemia, factores que pueden favorecer la aparición de un cáncer.
Por eso Phoenixea también organiza acciones de prevención, especialmente dirigidas a mujeres que residen en barrios prioritarios y que no tienen el presupuesto para practicar un deporte. Allí, se organizan talleres de descubrimiento de diferentes actividades físicas, como boxeo, danza, macadam que es un fortalecimiento muscular utilizando mobiliario urbano, percusiones brasileñas, para moverse pero también crear vínculos y cohesión.
“Phoenixea, a través del deporte, permitirá a las mujeres fortalecerse física y mentalmente”, insiste Gwenaëlle Landrieu. “Es realmente una anclaje en su cuerpo que también permitirá atravesar momentos difíciles con valentía. Y la actividad física realmente permite valorarse, a uno mismo y frente a los demás”.











