Play4Peace nació de una historia personal, de una gran admiración, de un profundo amor. “Acababa de perder a mi papá, que era alguien que amaba el deporte y la cultura”, cuenta Ayman Ramdani.
Al tener dificultades para hacer su duelo, es impulsado por amigos a actuar organizando un día deportivo con fines benéficos. Esto se realiza con motivo del Día Internacional del Deporte para el Desarrollo y la Paz. Se esperaban doscientos cincuenta personas. Al final, serán más de 2,500.
Se crea entonces una asociación para repetir el evento. “Pero me dije que faltaba algo, que no podíamos hacer esto solo una vez al año y luego nada el resto del año”. Se lanzan actividades deportivas semanales. “Y luego vi que había jóvenes que necesitaban habilidades para su desarrollo personal y apoyo escolar”.
Ayman Ramdani establece su sede en una casa de 500 metros cuadrados en pleno corazón de Bruselas, llamada House4Peace. Un lugar donde los jóvenes pueden venir a estudiar, formarse, reunirse, recargarse y también cocinar.
"Lo que veía es que había muchas desigualdades en el ámbito educativo. Las escuelas son gratuitas, pero el nivel y las oportunidades no son las mismas para todos. En Bruselas, a la misma edad, hay algunas escuelas donde la diferencia de nivel es de 2 años. Así que queríamos cerrar esa brecha y dar a todos los jóvenes herramientas para que se sientan más incluidos en la sociedad, tengan más confianza en sí mismos y más posibilidades de encontrar un trabajo más tarde”, relata Ayman Ramdani.
Así, Play4Peace se estructura en 3 pilares: el deporte, la educación y el mentorazgo, que son más que un apoyo, sino que transforman la autoestima en acciones y las acciones en oportunidades concretas.
A través del golf o el boxeo, los jóvenes conocen mentores, tienen la oportunidad de conseguir trabajos estudiantiles, participar en actividades y eventos de los clubes.
“Para ellos, se trata de romper estas barreras sociales y culturales, de crear puentes, lazos, de hacer que se encuentren mundos, culturas, personas que piensan conocerse, pero que se cruzan, y así evitar que la sociedad pase por alto a jóvenes talentos excepcionales”, concluye Ayman Ramdani.
Más de mil jóvenes son acompañados cada año por Play4Peace, de 15 nacionalidades diferentes y 65% de jóvenes mujeres.











