« La profesión de agricultor es realmente difícil, trabajan 80 horas a la semana, no tienen vacaciones, ni fines de semana y no ganan bien, incluso viven muy mal », ha constatado Paul Charlent.
Nacida de la constatación de las dificultades de la profesión, La Ferme de l'Envol garantiza a sus agricultores un ingreso de 2 600 euros netos al mes gracias a una cooperativa que asegura la producción y reúne a productores, colectividades, restauradores, AMAP y ciudadanos.
Más allá de la dimensión social, Fermcoop apuesta por la autonomía en agua, semillas e insumos, mientras desarrolla la policultura-ganadería para limitar los impactos ambientales. « Nuestra granja no contamina, no contamina el agua, no contamina los suelos, mejora la biodiversidad », explica Paul Charlent.
Un modelo que demuestra que otra agricultura es posible, siempre que se integren los costos reales de nuestros modos de producción. « Y si hiciéramos un poco más todo esto, tal vez en general la sociedad iría un poco mejor, al menos en lo que respecta a nuestra alimentación », concluye Paul Charlent.











