En Francia, el sentimiento de soledad está en aumento: el 21 % de los franceses mayores de 15 años se sentían regularmente afectados en 2023, el 24 % en 2024 y el 31 % en 2025. Una tendencia que el emprendedor relaciona con el aumento de los hogares unipersonales, el teletrabajo y la generalización de las pantallas.
« Antes, el trabajo era un lugar de conversaciones. Hoy en día, muchas personas pasan sus días solas detrás de una pantalla », observa Victor Augais.
Esta evolución se suma a una crisis de vivienda en las grandes ciudades: disminución de la oferta de alquiler, dificultades de construcción, aumento de las tasas de interés y escasez de pequeñas superficies.
En este contexto, La Casa desarrolla la vivienda compartida. Concretamente, grandes casas o edificios existentes son renovados para acoger a varios habitantes, cada uno con su espacio privado y lugares comunes que fomentan los intercambios.
El modelo se dirige principalmente a jóvenes activos, pero también se ha probado con estudiantes y en formatos intergeneracionales. Objetivo: crear un vínculo social duradero en lugar de simplemente compartir un techo.
Para Victor Augais, la solución también pasa por la transformación del parque inmobiliario existente en lugar de solo la construcción nueva. « Se pueden crear muchos más alojamientos renovando lo existente », subraya.
En un contexto de tensión en la vivienda y aumento de la soledad, la vivienda compartida aparece así como una respuesta tanto social como estructural.











